Ximo Redondo
Gandía, 1985
El autor, enfermero de cuarenta años y padre de dos hijos, encuentra en su familia la principal fuente de inspiración para esta historia, al reflejar vivencias reales con ternura y cercanía. Este cuento nace de su deseo de transmitir valores fundamentales a través de experiencias cotidianas. Las ilustraciones han sido realizadas por su sobrina de catorce años, prima de los protagonistas; una joven estudiante que, con ilusión y creatividad, da sus primeros pasos en el mundo del arte.